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El Nuevo Mundo Educativo es Imaginación, Anticipación y Aspiración.

HACIA UN NUEVO PARADIGMA EDUCATIVO



El desafío y la dificultad reside en la contrariedad de atreverse a criticar y cambiar el paradigma imperante; poderoso “molde” que hace valer sin cuestionamientos los enunciados y determina comportamientos aceptables que gobiernan las formas de vida de la escolaridad.
Lo que hay que poner en cuestión, entonces, no es lo referido a un mero cambio de contenidos (refutar errores y descubrir verdades) o al cambio de la forma teórica (modificar los enunciados), sino que urge poner en cuestión lo que “gobierna los enunciados y el modo como se los determina”. Dicho de otra manera: se trata de poner en cuestión lo referido a la política del enunciado, o sea el régimen interno del poder paradigmático vigente. Y esto ya es un problema político.



Si el problema es político, entonces, la dificultad no está en las operaciones sobre la estructura lógica de los significados, sino en la ejemplaridad del “modelo” que se plantea y en su consiguiente “estimabilidad”. De lo que se trata, entonces, es de decidir desactivar o reubicar el paradigma de su uso normal, mostrando la regla imperante que todavía hace estimable la normalidad de ese uso que ya “no anda”. Y para eso hay que atreverse a dar un primer paso en pos de pensar y actuar a partir de una “nueva ejemplaridad estimable”, que permita reunir enunciados y prácticas discursivas en un nuevo conjunto inteligible y en un nuevo contexto problemático.



Lo esencial pasa entonces por una decisión política, y no por implementar una “innovación” mas de vanguardia que se sume a las tantas precedentes. Hay que poner en estado de suspensión el uso normal, para venir a articular un nuevo modo de relación entre la singularidad de los sujetos de la educación y la de los dispositivos educativos. De lo que estamos hablando, entonces, es de la conveniencia de abordar lo que “no anda” en la escuela trabajando a través de paradigmas, pero no para emparchar y acomodar significados , sino para producir planos de clivaje o fracturas en el funcionamiento paradigmático de la “escuela”, que den ocasión al acontecer de otra “ejemplaridad posible” que supere las meras creatividades sobre el plano de lo disfuncional.



Eso quiere decir que, desde un punto de vista político, es necesario operar pragmáticamente sobre el dispositivo “escuela” con el propósito de clivarlo, agujerearlo y, en lo abierto, jugar las cartas de un Nuevo Dispositivo Educativo estimable como “ejemplar” ( al que tal vez podamos seguir llamando “escuela”) Difícil tarea en una época excitada y exitista que no salta el círculo de la inmediatez. Una época que zapea y se dispersa en lo que “no anda”, en vez de detenerse allí para hacer con eso algo diferente. Una época que no soporta el clivaje: esa ruptura que desataría una demora contemplativa, una reflexión, una revisión, una meditación. Tal es la dificultad en una época que no sabe soportar “allí”, en lo agujereado, el trabajo de jugarse en pos de un cierto estilo de vida “escolar” consistente en lo imaginario (que hace lazo, continuidad, y que también rompe), insistente en lo simbólico (que no cede ante lo que falta, ni se apresura en obturar), y existente en lo real

El Nuevo Mundo Educativo debe ser un catalizador de una reubicación de la Educación dentro del plano publico y social. Conforma un conjunto de ideas o conceptos en referencia a la educación que pretende una reagrupación de fuerzas y sentimientos en toda una nueva infraestructura educativa.
Estamos en una realidad esférica, que busca y exige la optimización de la vida. Ya no se acepta la estandarización y las biografías canónicas. Todos estamos obligados a vivir mas y mejor desarrollados; hoy se habla de la hiper-personalidad.
La hiper-persona surge como consecuencia de lo que Alain Touraine denomino ” la muerte de la definición de ser humano como ser social, definido por su lugar en una sociedad que determina sus acciones y comportamientos”. en Bauman, Zygmunt- Modernidad Liquida; Fondo de Cultura Económica; Bs as 2002; Pag 27 .
Las nuevas manifestaciones son la cara de las nuevas capas de sustancia vitalizada que envuelve el emergente ecosistema urbano. Son producto de un “nuevo espíritu” que nace en las nuevas relaciones sociales y comunicacionales



Por otra parte, no hay que ilusionarse pensando en lo que tal vez se podría hacer, perdiendo de vista que no estamos en una época amigable con las narraciones. Antes bien, estamos en una época que rehúye las opacidades propias del intrincado entramado narrativo del sentido. Y las rehúye creyendo que el conocimiento tan solo consiste en una simple y transparente adición de datos, números o estadísticas. Hay que poner en evidencia que no se trata de contabilizar, sino de escandir o cortar la inercia de la cadena lineal de adiciones de datos. Se trata de parar de repetir, deteniéndose a narrar la “escuela”. Y narrarla significa integrar las partes en la forma nueva de un dispositivo que esté a la altura de los desafíos culturales de la época. Pero, para ser posible, esa integración necesita de la escansión (el corte, la puntuación narrativa) que rompe el tiempo lineal y aditivo. Desde esa perspectiva, entonces, podremos darnos a pensar en un dispositivo que se module y articule como un pasaje a través de tres momentos principales (ver, comprender y decidir) no secuenciados a lo largo de una línea uniforme, sino aconteciendo con ocasión de las intersecciones al interior de un circuito complejo. Estamos hablando de un nuevo dispositivo que haga operativo los procesos de un nuevo régimen discursivo en una época de precariedad representacional, y de desmantelamiento de la subjetividad.